Gas Natural-Unión Fenosa anunció en el primer consejo de administración tras su fusión la intención de utilizar biomasa forestal, principalmente residual, en la central térmica de Meirama. La potencia correspondería a unos 60 MW sobre los 560 MW nominales instalados que tiene la planta, y ayudaría a reducir la imagen de alta emisora de dióxido de carbono y azufre que tiene.

Hace ahora un año, Greenpeace publicaba el informe El carbón en España, un futuro negro, ampliado en junio de este mismo año con un análisis más profundo de la industria de este combustible fósil en nuestro país. En el primero, la central térmica de Meirama, en A Coruña, aparecía como la sexta española que más emisiones de CO2 produce. Si se cumplen los pronósticos realizados el pasado viernes por sus propietarios (Gas Natural-Unión Fenosa), estas emisiones se reducirían de forma notoria, y la biomasa forestal será la responsable de esa reducción.

La primera reunión del consejo de administración tras la fusión de Gas Natural-Unión Fenosa se celebró precisamente en A Coruña. En este escenario, Salvador Gabarró, presidente del grupo, dio a conocer a Alberto Nuñez-Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia e invitado de honor a la reunión, varias iniciativas para esta comunidad relacionadas con la energía en general y con las renovables en particular. Entre estas últimas está la intención de destinar 250.000 toneladas de biomasa forestal, de las que el 80% serían desechos forestales de eucalipto y pino, a la central de Meirama. En concreto se utilizarían 60 MW de los 560 MW de potencia nominal instalada que tiene la planta.

Fuente: Energias-Renovables