Los combustibles de biomasa presentan varias ventajas frente a los tradicionales: contaminan menos y son más baratos. En España se empiezan a comercializar estufas que utilizan pastillas de aserrín o de huesos de aceituna, como una buena alternativa para el medio ambiente así como para el bolsillo del consumidor. En estas estufas dos kilos de hueso de aceituna calientan lo equivalente a un litro de combustible.