El acuerdo garantiza la rentabilidad del parque eólico de Cayuga Ridge, con capacidad para abastecer la demanda de 100.500 familias.

Iberdrola Renovables ha firmado con la empresas estadounidense Tennessee Valley Authority (TVA) el mayor contrato de venta de energía renovable de su historia, según ha anunciado la compañía en un comunicado.

Este acuerdo, cuya vigencia será de 20 años, garantiza durante este periodo la rentabilidad de toda la producción de energía del parque eólico Cayuga Ridge, de 300 megavatios (MW) de potencia instalada. Además, permite a la empresa pública americana TVA dar un nuevo paso en sus objetivos de incorporar la producción de 2.000 MW eólicos a su sistema.

El parque de Cayuga Ridge, actualmente en construcción, está situado junto a las localidades de Odell y Emington, en el Estado de Illinois, al Sur de Chicago. Iberdrola Renovables construye esta instalación, capaz de atender el consumo eléctrico medio de 100.500 familias estadounidenses, a través de los fondos de estímulo a las energías renovables (grants) del Gobierno americano.

Está previsto que este parque, cuyas obras han generado ya más de 330 puestos de trabajo directos, entre en operación comercial en la primavera de este año. Cayuga Ridge se está construyendo con turbinas fabricadas por una empresa local de Pennsylvania.

La filial de renovables de Iberdrola considera que el acuerdo reafirma su apuesta por Estados Unidos, país clave en su estrategia de crecimiento, donde la empresa cuenta con el 42% de su cartera de proyectos.

Más información: El país

Alcatel-Lucent, AT&T, Telefónica, China Mobile y otras empresas han creado, junto con universidades e instituciones de investigación como el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), un consorcio cuyo objetivo es crear las tecnologías necesarias para hacer que las redes de telecomunicaciones tengan una eficiencia energética 1.000 veces superior a las redes actuales.

La iniciativa Green Touch cuenta con el apoyo de los gobiernos de EE UU, Reino Unido, Francia, Corea y Portugal y fue presentada ayer en Londres. La primera reunión del consorcio, organizado por los Bell Labs, tendrá lugar en febrero y estará dedicada a establecer el plan a cinco años de la organización. En ese plazo, la Green Touch facilitará una arquitectura de red de referencia y demostraciones de los elementos clave necesarios para conseguir dicho recorte de consumo energético.

El objetivo de multiplicar la eficiencia por 1.000 se basa en investigaciones hechas por los Bell Labs que han determinado que las redes tienen el potencial para ser 10.000 veces más eficientes que las redes operativas hoy. Vernon Turner, vicepresidente sénior de IDC, apuntó que con la “explosión de la banda ancha, el consumo de energía de las TIC está creciendo rápidamente, y es necesario adoptar medidas inmediatas para mitigar su impacto”.

Otros miembros fundadores de Green Touch son Swisscom, Portugal Telecom, Samsung, Freescale, el Instituto Nacional de Francia para la Investigación en Sistemas Informáticos y de Control, el Instituto de Investigación Aplicada de Microelectrónica CEA-LETI, y las universidades de Standford y Melbourne. Esta diversidad permitirá atacar el problema desde diversas direcciones, dijo Steven Chu, secretario de Energía de EE UU.

Más información: Cinco Días

Google avanza en el negocio de la energía a través de la filial ‘Google Energy’ y de la compra-venta de electricidad en el mercado. Esta compañía, con sede en Delaware fue creada el pasado 16 de diciembre, tras petición a la FERC, la agencia supervisora de la red eléctrica.

Según un representante de Google, la empresa no tiene un plan para convertirse en un suministrador comercial de energía pero no descarta que la compra y venta de energía integre parte de su futuro portafolio, como publica cnet.com.

“En este momento, no podemos comprar energías renovables en nuestros mercados”, dijo el representante de Google Niki Fenwick. “Queremos comprar la más alta calidad, la energía renovable más accesible siempre que sea posible y utilizar los créditos verdes”.

Pero este último movimiento del Google en el territorio de la energía no es único. La compañía ya dispone de una gran instalación solar en California. Con ‘Google Energy’, la empresa podrá utilizar una cantidad mucho mayor de energía renovable para compensar el consumo de energía de sus operaciones.

Abriéndose al mercado

Además, Google.org ha financiado nuevas empresas tecnológicas en energía solar, energía geotérmica y viento. También desarrolló PowerMeter, una web basada en la aplicación de la electricidad principalmente mediante los servicios públicos.

Fuera de esos esfuerzos, los empleados de Google exploran la intersección de las TI y de la energía y la compañía creó una alianza con General Electric para presionar políticas de promoción de energía limpia.

Más información: EcoDiario (El Economista)

La gran medida verde del presidente francés Nicolas Sarkozy, la tasa del carbono que debía aplicarse en forma de impuesto indirecto sobre la energía de origen fósil, no entrará en vigor mañana tal y como estaba previsto. El Consejo Constitucional, máxima instancia judicial, la vetó el martes por la noche por injusta e ineficaz. Se da portazo así a un plan que Sarkozy presentó como un modelo a seguir por toda la Unión Europea, y que España consideró “interesante”.

Las exoneraciones previstas y dirigidas esencialmente a la industria convertían la tasa en “contraria al objetivo de lucha contra el calentamiento global”, el argumento esgrimido por el Gobierno para su creación, y “creaban una ruptura de igualdad” fiscal, sentenció la Corte. El primer ministro, François Fillon, ya ha anunciado que no se rinde y presentará una versión modificada de su impuesto el próximo 20 de enero.

Lo que ha motivado la decisión del constitucional son las numerosas exoneraciones previstas en el texto de ley. Ni las industrias pesadas sometidas al sistema europeo de intercambio de cuotas, responsables del 30% de las emisiones, ni la electricidad, por ser principalmente nuclear, estaban incluidas. Al final, el Consejo calcula que quedaban exentas de la contribución “más de la mitad de las emisiones de gas a efecto invernadero” y en particular “el 93% de las emisiones de origen industrial, sin contar el carburante”. El resultado es que la tasa se habría aplicado “esencialmente al carburante y a los productos de calefacción que no son más que una de las fuentes de emisión”.

Los franceses se libran de momento de una subida de entre 4 y 4,5 céntimos del litro de gasolina, gasóleo y fuel y del 7% del precio del gas, que corresponde a la imposición de 17 euros por tonelada de CO2 emitida que fijaba la ley. El Gobierno se quedaría, por su parte, sin ingresar unos 2.000 millones de euros. Se trata de la suma que debería aportar la tasa aplicada a las empresas, según estimó ayer el presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, Jean Arthius. Los otros 2.000 millones de euros recaudados sobre los particulares debían ser redistribuidos mediante una redistribución fiscal.

El órgano de los denominados sabios ha puesto el dedo en la llaga al rechazar el argumento de no tasar las industrias pesadas por estar ya sometidas al sistema de intercambio europeo, dado “que esas cuotas se han atribuido de forma gratuita hasta 2013”. Se libraban así sectores enteros, como el transporte aéreo, y hasta un total de 1.018 instalaciones industriales de las más contaminantes.

Las asociaciones ecológicas recuerdan además que pese a que cerca del 80% de la producción eléctrica francesa es nuclear, en invierno el país recurre a la importación masiva de energía europea, que incluye fuentes altamente contaminantes como el carbón. Según la Agencia de Medio Ambiente (Ademe), el consumo de electricidad emite cada año 42 millones de toneladas de CO2 en Francia. El propio Michel Rocard, el ex primer ministro socialista que presidió una comisión encargada de esbozar el proyecto, abogaba por incluir a la eléctrica en la imposición.

La noticia, totalmente inesperada, ha caído como un jarro de agua fría en el Elíseo. Sarkozy había defendido personalmente este impuesto, que llegó a comparar con reformas históricas de la magnitud de la descolonización o la abolición de la esclavitud. La prensa no ha dudado en calificar el revés de verdadero varapalo al jefe de Estado, como el vespertino Le Monde o el económico Les Échos, que hablaba de “una inmensa bofetada para el presidente”. El Gobierno francés se enfrenta también a un problema de credibilidad ante sus socios europeos, donde se ha propuesto impulsar la medida al conjunto de los países del grupo e imponer una tasa similar a la frontera de la Unión, aumentando el precio de las importaciones contaminantes.

En cualquier caso, el ejecutivo se niega a renunciar a su tasa carbono. Nada más conocerse la noticia, el primer ministro, François Fillon, anunció que su gobierno revisará el dispositivo tomando “plenamente en cuenta las observaciones” del Constitucional. Presentará su nueva versión ante el Consejo de Ministros del próximo 20 enero y podría ser adoptada en los próximos meses.

Más información: El País

Iberdrola está a punto de dar su primer salto hacia el negocio de exploración y producción de hidrocarburos mediante la compra de una participación en un yacimiento de gas en Argelia.

Gracias a un acuerdo con el grupo irlandés Petroceltic, la eléctrica española se convertirá, el próximo año, en dueño de una zona del Sáhara donde se ha realizado unos de los mayores descubrimientos de hidrocarburos de 2009.

La operación se materializará cuando Iberdrola ejecute una opción que tiene para adquirir el 49% que posee Petroceltic en uno de los pozos argelinos de esa zona, por 55 millones de dólares (36 millones de euros). Según fuentes cercanas a Iberdrola, la compañía ha elegido uno de los activos en Argelia, aunque todavía no se ha adoptado una decisión sobre el ejercicio de esta opción, cuyo plazo finaliza en mayo de 2010. Iberdrola pagó 7,3 millones de dólares en junio a Petroceltic para tener esa opción de compra.

Millones de barriles

Fuentes del sector dan por hecho que Iberdrola utilizará la opción de compra, y señalan que el campo elegido para ello es Ain Tsila Ridge 1, donde Petroceltic encontró en septiembre un significativo volumen de gas. Según la consultora IHS, se trata del décimo mayor descubrimiento de hidrocarburos del año en el mundo, ya que podría albergar gas por un volumen equivalente a 460 millones de barriles de petróleo, lo que supone dos años de consumo en España.

Petroceltic posee el 75% del campo, mientras que el grupo estatal argelino Sonatrach controla otro 25%. Iberdrola compraría el 49% de la participación de la compañía irlandesa, con lo que tendría un 37% del activo final.

La ejecución de la opción de compra debe ser autorizada por los reguladores argelinos y por Sonatrach, como socia del proyecto.

Los analistas creen que, si se confirman las posibles reservas de gas del yacimiento, el precio de la opción de Iberdrola es barato. Los analistas de Mirabaud valoran los activos de Petroceltic en Argelia entre los 100 y los 500 millones de libras (de 110 a 550 millones de euros). La operación supondría la primera incursión de Iberdrola en el negocio de las reservas de gas.

Más información: Expansion.com

Una de las escasas lecturas positivas que pueden hacerse de la crisis económica global se enmarca en el cuidado medioambiental. La industria ha logrado reducir un 17% los gases contaminantes que emite a la atmósfera durante el primer semestre de 2009, según las estadísticas del Observatorio de Cambio Climático coordinador por el profesor gallego Xavier Labandeira.

La disminución de la producción de cemento, derivada de la caída de la actividad en el sector de la construcción, y el auge de las energías renovables, como la solar y la eólica, que suben escalones en su carrera por alcanzar a los combustibles tradicionales, constituyen en la actualidad dos pilares básicos en la lucha contra los efectos del cambio climático.

“La energía y los procesos industriales, con un elevado peso de la producción de cemento, han generado desde el año 2000 un 97% de las emisiones nacionales de C02. De hecho, las emisiones estimadas para 2008 generadas por la quema de combustibles y el cemento fueron 50% mayores que las registradas en 1990; por lo que España se ubicaría 35 puntos por encima del objetivo definido en el Protocolo de Kioto”, según los datos del observatorio. El descenso de la construcción propició este año una reducción de la producción de clínker, de modo que las emisiones disminuyeron un 30%. En el sector eléctrico cayeron un 14% debido a la bajada de un 6,2% en la demanda de electricidad y el aumento en la participación relativa de la energía hidráulica y las de régimen especial.

Más información: Farodevigo.es

planta-biomasa-pellets-energias-alternativas-limpias-biocombustible-eficiencia-energetica-ahorro-calefaccionLas llamadas energías limpias son también una fuente generadora de actividad económica. La empresa gijonesa Jomasa construirá en Burgos una planta de «pellets» con capacidad para producir 80.000 toneladas al año de este material procedente de los residuos del bosque y que surte a las calderas de biomasa para producir energía. El proyecto representa la primera incursión de la firma gijonesa en el mercado de las energías renovables e incluye una inversión aproximada de nueve millones de euros, con la previsión de crear entre 27 y 30 puestos de trabajo para una instalación totalmente automatizada que funcionará las 24 horas del día a tres turnos.

Una caldera alimentada con «pellets» reduce a la mitad el gasto en combustible para la calefacción y el agua caliente. El consejero delegado de Jomasa, Joaquín García, explica así la proporción: «Un año de “pellets” son seis meses de gasóleo». Como ventajas de esta nueva fuente de energía limpia, García añade que se trata de un recurso inagotable, no genera problemas de almacenamiento, es inodoro y no entraña riesgos de emisiones. «Tenemos una dependencia excesiva del gas y del petróleo, pero no sabemos lo que va a pasar en el futuro», subraya el directivo, satisfecho del despertar español hacia la biomasa.

En 2006 se fabricaron 30.000 toneladas de «pellets» en todo el país; en 2007 fueron 95.000 y en 2008 se alcanzaron las 160.000 toneladas, el equivalente al consumo de unos 30.000 hogares. Teniendo en cuenta que una vivienda de tamaño medio emplea cinco toneladas al año de estas pequeñas pastillas de madera, las perspectivas de futuro son muy halagüeñas frente al previsible agotamiento de los combustibles fósiles.

Quince edificios del barrio ovetense de Buenavista ya lo han probado y comparten desde hace un año una caldera alimentada con «pellets». Para ellos el gasto en combustible para la calefacción y el agua caliente se ha reducido a la mitad: han bajado más de 200.000 euros al año. Los países nórdicos, Reino Unido, Austria, Italia y Alemania llevan años aprovechándose de las ventajas de la biomasa. En España, ayuntamientos y particulares han comenzado a incorporar calderas alimentadas por «pellets».

Más información: Lne.es