“Su utilización, en comparación con cualquier combustible fósil, genera más empleo, aumenta la recaudación en cotizaciones y tributaria, disminuye el déficit exterior y suministra energía al cliente final a precios inferiores”. Así de contundente se muestra la Asociación Nacional de Empresas Forestales (Asemfo) en un informe que sirve de aportación de la patronal forestal al nuevo Plan de Energías Renovables actualmente en elaboración.

Si se tienen en cuenta todas las ventajas laborales y económicas enunciadas, no es de extrañar que en Asemfo afirmen que tienen una salida ecológicamente sostenible a la crisis: “la biomasa forestal primaria, la que se extrae de nuestros montes y bosques”. Según la principal conclusión de un estudio financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el que se analizan las “posibilidades, necesidades y expectativas” del sector, Asemfo considera que “la biomasa forestal genera más empleo y suministra energía más barata y limpia que el gas y el gasóleo”.

El documento subraya que es “muy alta la actual disponibilidad de biomasa forestal primaria en nuestros montes para destinos energéticos. Puede estimarse en más de 10 millones de toneladas/año (con el 25% de humedad) las necesarias para mantener un nivel de gestión silvícola razonable, totalmente compatible con la mejora de nuestras masas”.

 

10.000 puestos de trabajo directos en el monte

Otro de los cálculos que se hacen en el estudio es que “la utilización de esta biomasa se autofinancia en precios de 15-20 euros megavatio hora (MWh) y genera unos 10.000 puestos de trabajo directos en el monte”. Sin embargo, puntualizan que alcanzar este nivel de utilización requiere fomentar los usos térmicos y eléctricos. Para Asemfo, a pesar de su demostrada eficiencia como fuente de energía térmica, ésta “no ha tenido ningún tipo de apoyo significativo durante el actual PER 2005-2010”. Pero recuerda que el enfoque de contabilización de energía final de la nueva directiva de renovables obliga a España a hacer un especial esfuerzo en su utilización para usos térmicos. “Y fomentarla como fuente primaria de energía eléctrica”, apostillan.

Asemfo aprovecha para pedir al Gobierno que “desarrolle un mercado amplio y transparente de la biomasa forestal basado en criterios económicos, ecológicos y sociales” e insiste en sus ventajas “sostenibles”: combustible de fácil gestión, puede utilizarse en el momento y en el lugar en que se demande energía; no es un producto tóxico ni peligroso; crea empleo rural directo e indirecto; su utilización es idónea a pequeña escala en instalaciones con sistemas de limpieza de humos poco sofisticados; y el sector está en condiciones de recoger la biomasa forestal de la manera más eficiente posible.

Por último, y en comparación con otros biocombustibles, el informe recalca también otras ventajas, como que la combustión no produce en cantidad significativa elementos corrosivos (cloro en la biomasa herbácea) o tóxicos (productos de combustión de pinturas y colas en la biomasa recuperada o RSU).

Igualmente, reconocen que al tener un porcentaje de humedad variable y en algunos casos elevado, su capacidad calorífica puede ser menor que otras biomasas sólidas, característica que facilita su gestión a empresas de servicios que suministran energía térmica en contador. Para finalizar, afirman que sus costes de extracción son algo superiores que los de la paja, cáscara o hueso, pero muy inferiores al del gas natural y el gasóleo.

Más información: Energías Renovables

recibo-luz-factura-electricidad-tarifa-electrica-costes-energia-acuerdo-gobierno-sector-energeticoYa ha comenzado la cuenta atrás para acordar la tarifa eléctrica del próximo año. Se trata de uno de los mayores quebraderos de de cabeza de Industria por el tinte social de esta medida. Este año no será para menos: el Gobierno ha ido aprobando o acordando a lo largo del curso una serie de incentivos a las renovables y al carbón autóctono.

Y todos estos costes los tendrán que pagar los consumidores a través del recibo de la luz. Fuentes del sector explicaron a elEconomista que tanto las eléctricas como el Ministerio están buscando fórmulas para que no se dispare el recibo.

Como telón de fondo no podía faltar Bruselas, ya que la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea ha pedido información a España para estudiar si las medidas propuestas para incentivar el consumo de carbón autóctono supondrían una ayuda de Estado a los productores de electricidad.

Recortar 1.400 millones

Así, las compañías piden en las reuniones que se están manteniendo con los responsables de Industria que se acelere el traspaso de los costes extraordinarios de generación y distribución en las islas (costes extrapeninsulares) a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Las eléctricas alegan que de esta manera se conseguiría limpiar la tarifa de un coste anual de alrededor de 1.400 millones de euros.

El pasado mes de mayo, el Gobierno ya aprobó el Real Decreto 6/2009, que regula que estos costes se incluyan progresivamente en los Presupuestos durante los próximos cuatro años. Pero las eléctricas piden que esta modificación se haga de golpe si no se quieren disparar las subidas tarifarias.

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