Las eléctricas echan chispas con las propuestas de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). La última recomendación del organismo se centra en rebajar la remuneración de las eléctricas, a quienes se les recompensa por invertir en la red para que sea lo más segura posible y reducir la posibilidad de apagones o fallos.

Pero lo que más ha crispado al sector es que el regulador pide revisar la remuneración ya aprobada para 2009 por debajo de la previsión oficial. La batalla está servida y ahora estas compañías amenazan con frenar sus inversiones.

Las alegaciones de los grupos energéticos a través de la patronal Unesa, a las que ha tenido acceso elEconomista, critican que la CNE ha fijado una remuneración para 2010 similar a la de este año y ha reducido la prevista para 2009 por la propia institución de entre 4.746 y 5.031 millones hasta los 4.342 millones, lo que afectaría al balance de estas empresas que ya se han apuntado en sus cuentas su retribución correspondiente que en el peor de los casos iba a ser de 4.416 millones de euros.

Fórmula provisional

Además, las compañías apuntan que la metodología que defiende la CNE está “alejada de la realidad y de los planes previstos”. Estas empresas aprovechan sus alegaciones para hacer una propuesta sectorial planteada por Unesa, que opta por una fórmula provisional, en tanto se estudian los nuevos modelos.

Las eléctricas insisten en que esta reducción ha causado “una incertidumbre regulatoria sin precedentes, que hace imposible mantener los planes presentados para los próximos años”.

Las compañías esgrimen sus argumentos y apuntan que la suspensión de las inversiones previstas “agudizará la crisis del sector y la extenderá a las empresas de servicios y fabricantes de bienes de equipo”. También señalan que “supone perder la oportunidad de mejorar la calidad de suministro, con inversiones eficientes que generen empleo de alta cualificación y con un carácter local”.

Una red española menos eficiente

Iberdrola, Endesa,E.ON, GasNatural, entre otras, aseguran que para que un consumidor tenga una calidad de servicio similar a la de un francés -es decir, un 70% mejor- sería necesario duplicar la retribución. En la misma línea, si se quiere igualar con un cliente de Reino Unido, para conseguir un suministro dos veces más fiable, se debería incrementar la retribución en un 50%.

Las reivindicaciones de estas empresas señalan que los nuevos planteamientos energéticos exigirán a corto plazo una red más mallada y el desarrollo y la implantación de redes inteligentes, capaces de integrar de manera dinámica las acciones tanto de los consumidores -con sus futuros contadores inteligentes- como de los generadores.

Por ello, las eléctricas han solicitado a al organismo que preside Maite Costa que confíe en los planes de inversión presentados a las distintas administraciones.

Ha sido tal la crispación generada en el sector, que la CNE se ha replanteado su postura. En un informe publicado esta semana, la Comisión propone que se restablezca las retribuciones iniciales previstas para 2009 y 2010, al entender que la nueva propuesta adolece de una gran “complejidad” puesto que se negocia sobre las inversiones ya hechas y a pasado, cuando debería realizarse sobre las inversiones previstas.

Más información: El Econ0mista