El Gobierno autonómico adjudicó una de las siete zonas del concurso eólico de Cantabria a esta empresa, tras la presentación de los planes industriales de I+D+i correspondientes. “Cantabria, hasta ahora, no tenía una legislación para poner parques eólicos, sino que había una moratoria”, explicó Ortín.

“En cuanto se convocó el concurso, como empresa cántabra de toda la vida que somos, dijimos: hay que estar. Nos presentamos para todas las zonas, hicimos una oferta para cada una de ellas, tanto de plan industrial como de proyecto de I+D+i, y al final nos han adjudicado una de 210 megavatios en la zona oriental de Cantabria. Estamos muy contentos”, afirmó.

La responsable de E.ON acercó a los alumnos el trabajo que está desarrollando la empresa en materia de energías renovables, tanto en España como en el resto del mundo. Actualmente, la capacidad de renovables instalada por E.ON es de 3.142 megavatios, de los cuales la mayor parte corresponden a energía eólica.

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El gigante alemán se adapta a la caída de demanda: rebaja su plan inicial de potencia instalada y adapta centrales. En eólicas, echará los restos.

Miguel Antoñanzas (Santander, 1961) cumple el próximo mes dos años al frente de E.ON España. Ha sido el periodo de trabajo más intenso de su vida. En ese tiempo, E.ON ha integrado los activos que tenía en España con los procedentes de las compras a Endesa y Enel. En paralelo, España ha pasado del boom económico más largo de su historia a una crisis sin precedentes que ha removido los cimientos energéticos.

En su primera entrevista como presidente ejecutivo de la filial española del gigante alemán, Antoñanzas explica a EXPANSIÓN que ahora se impone la reflexión. “Es el momento propicio para el debate energético”. Sin tapujos, comenta los retoques de E.ON en sus planes españoles, no sólo rebajando las pretensiones de algunos objetivos iniciales. También cazando algunas oportunidades.

“Ha habido dos elementos que han cambiado el panorama eléctrico: la caída de la demanda y la entrada de las renovables”, resume Antoñanzas, uno de los directivos más reconocidos en el mercado energético español. Durante años, ocupó la dirección de Viesgo, uno de los activos adquiridos por E.ON para posicionarse en España, tras no lograr el control de Endesa.

“El sistema de formación de precios se ha visto afectado”, reconoce. Pero no vale quejarse.

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Las principales empresas eléctricas españolas, englobadas en la patronal Unesa, realizaron inversiones en activos eléctricos situados en España durante 2009 por valor de 5.630 millones de euros, cifra un 19% inferior a la del año precedente.

Para acometer este proceso inversor, además de sus necesidades financieras, las empresas tuvieron que recurrir al incremento de su deuda financiera en casi 4.000 millones de euros.

Así se desprende del “Avance estadístico: La industria eléctrica 2009” elaborado por esta organización, que integra a Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Unión Fenosa, HC Energía y E.On.

El documento constata que las inversiones en equipo generador disminuyeron un 34% en 2009, situándose en 2.850 millones de euros. Por su parte, las inversiones en la mejora y ampliación de las líneas relacionadas con la actividad de distribución aumentaron un 6,5%, hasta situarse en 2.780 millones de euros.

Durante el ejercicio pasado, las compañías integrantes de Unesa destinaron el 61,2% de los recursos generados por las actividades eléctricas nacionales al proceso inversor en curso.

A finales de año, el equipo generador convencional de las empresas de Unesa sumaba una potencia total de 66.840 megavatios (MW). La potencia de nueva incorporación ascendió a 729 MW. El déficit de tarifa eléctrica (la diferencia entre el coste de producir la electricidad y lo que el consumidor paga por ella) supuso el 44% de los flujos de caja generadas por estos grupos.

El ejercicio 2009 estuvo marcado por la reducción de la demanda de electricidad del 4,3%, situación “acorde con la ralentización de la economía”, según el informe. La caída de la demanda, junto con la reducción del precio de las materias primas energéticas y el aumento de la hidraulicidad, dio lugar a que el precio medio ponderado de la electricidad en el mercado de producción reflejara una disminución en el entorno del 37% con respecto al año precedente.

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Las eléctricas echan chispas con las propuestas de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). La última recomendación del organismo se centra en rebajar la remuneración de las eléctricas, a quienes se les recompensa por invertir en la red para que sea lo más segura posible y reducir la posibilidad de apagones o fallos.

Pero lo que más ha crispado al sector es que el regulador pide revisar la remuneración ya aprobada para 2009 por debajo de la previsión oficial. La batalla está servida y ahora estas compañías amenazan con frenar sus inversiones.

Las alegaciones de los grupos energéticos a través de la patronal Unesa, a las que ha tenido acceso elEconomista, critican que la CNE ha fijado una remuneración para 2010 similar a la de este año y ha reducido la prevista para 2009 por la propia institución de entre 4.746 y 5.031 millones hasta los 4.342 millones, lo que afectaría al balance de estas empresas que ya se han apuntado en sus cuentas su retribución correspondiente que en el peor de los casos iba a ser de 4.416 millones de euros.

Fórmula provisional

Además, las compañías apuntan que la metodología que defiende la CNE está “alejada de la realidad y de los planes previstos”. Estas empresas aprovechan sus alegaciones para hacer una propuesta sectorial planteada por Unesa, que opta por una fórmula provisional, en tanto se estudian los nuevos modelos.

Las eléctricas insisten en que esta reducción ha causado “una incertidumbre regulatoria sin precedentes, que hace imposible mantener los planes presentados para los próximos años”.

Las compañías esgrimen sus argumentos y apuntan que la suspensión de las inversiones previstas “agudizará la crisis del sector y la extenderá a las empresas de servicios y fabricantes de bienes de equipo”. También señalan que “supone perder la oportunidad de mejorar la calidad de suministro, con inversiones eficientes que generen empleo de alta cualificación y con un carácter local”.

Una red española menos eficiente

Iberdrola, Endesa,E.ON, GasNatural, entre otras, aseguran que para que un consumidor tenga una calidad de servicio similar a la de un francés -es decir, un 70% mejor- sería necesario duplicar la retribución. En la misma línea, si se quiere igualar con un cliente de Reino Unido, para conseguir un suministro dos veces más fiable, se debería incrementar la retribución en un 50%.

Las reivindicaciones de estas empresas señalan que los nuevos planteamientos energéticos exigirán a corto plazo una red más mallada y el desarrollo y la implantación de redes inteligentes, capaces de integrar de manera dinámica las acciones tanto de los consumidores -con sus futuros contadores inteligentes- como de los generadores.

Por ello, las eléctricas han solicitado a al organismo que preside Maite Costa que confíe en los planes de inversión presentados a las distintas administraciones.

Ha sido tal la crispación generada en el sector, que la CNE se ha replanteado su postura. En un informe publicado esta semana, la Comisión propone que se restablezca las retribuciones iniciales previstas para 2009 y 2010, al entender que la nueva propuesta adolece de una gran “complejidad” puesto que se negocia sobre las inversiones ya hechas y a pasado, cuando debería realizarse sobre las inversiones previstas.

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El consumo de electricidad cayó un 4,3% en 2009 en comparación con un año atrás, hasta los 255.721 megavatios por hora (MWh). Este retroceso, según la patronal del sector, Unesa, es una consecuencia de la crisis económica y representa el mayor descenso desde 1959, año en el que comenzó a elaborarse la estadística.

Se trata además del tercer ejercicio en estos 50 años en el que se contrae el consumo eléctrico neto. Los dos anteriores fueron 1993 y 2008, con reducciones del 0,3% y el 0,2%, respectivamente. En 2008, también se produjo una bajada del 0,2%. Ambos datos contrastan con los crecimientos anuales de entre el 2,7% y el 7,1% registrados durante el resto de la década.

La producción eléctrica también disminuyó, en un 5,1%, hasta los 300.684 millones de kilovatios por hora (kwh) y, en paralelo, las emisiones de C02 se recortaron en un 17%. En cuanto a las fuentes de producción, destaca la caída del 10,5% registrada en la nuclear y los descensos del 23,7% y el 9,1%, respectivamente, en las derivadas del carbón y el gas natural.

En el caso de la nuclear, Unesa ha atribuído el descenso a las paradas para realizar recarga de combustible, “que en algunos casos se ha prolongado más de lo habitual para tareas de aumento de potencia o la incorporación de nuevos sistemas”.

Avanzan las fuentes renovables:

En el sentido contrario, sobresale el incremento del 15,3% en la energía generada con fuentes renovables y el aumento del 8,4% que se anotó la hidroeléctrica.

Así, en 2009 las renovables produjeron el 18% del total de electricidad generada en España, el mismo porcentaje que la nuclear, con lo que las dos se colocan como segunda fuente de generación por detrás del gas natural, con un 36%. La producción a partir de carbón generó un 13% de la electricidad total, las instalaciones hidroeléctricas un 9% y los productos petrolíferos, el 6% restante.

Se reduce la inversión:

Este contexto de crisis económica (caída de la demanda, reducción del precio de las materias primas y aumento de la hidraulicidad) ha provocado que el precio medio ponderado de la electricidad en el mercado de producción disminuyera un 37% en comparación con el año anterior.

Con todo, durante 2009 las empresas integradas en Unesa -Iberdrola, Endesa, HC Energía, Unión Fenosa y E.ON- realizaron inversiones en activos eléctricos situados en España por importe de 5.630 millones de euros, cifra un 19% inferior a 2008.

Las inversiones en equipos de generación se contrajeron un 34%, hasta los 2.850 millones. La patronal ha subrayado que no se trata de la anulación de programas de inversiones, sino de “adaptación sus tiempos de ejecución a las necesidades del servicio”.

Por contra, la inversión relacionada con la actividad de distribución creció un 6,5%, hasta sumar 2.780 millones de euros, “con el fin de responder a las necesidades que en cada momento plantea la garantía y seguridad del suministro”, ha destacado Unesa.

Según datos de la patronal, las eléctricas destinaron a inversiones el 61,2% de los recursos obtenidos por su actividad en el mercado doméstico. No obstante, el déficit de tarifa supuso casi el 44% de los flujos de caja generados por las eléctricas.

Con todo, las empresas del sector incrementaron su deuda financiera en un total de 4.000 millones de euros para acometer el proceso inversor, pero también para atender a sus necesidades financieras.

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