Así lo ha dado a entender el director general de Energía de la Generalitat, Agustí Maure, que ha declarado que “las nuevas Zonas de Desarrollo Preferente podrán ubicarse en todo el territorio catalán susceptible de disponer de recursos eólicos aprovechables”.

Está previsto que estas zonas, donde se ubicarán este tipo de infraestructuras que saldrán a concurso para instalar 834 megavatios (MW), se aprueben durante este mes, aunque Maure no ha querido dar más detalles hasta que el Consell Executiu apruebe su decreto de creación.

Hasta ahora Girona no ha tenido ningún parque eólico, lo que ha generado agravios territoriales con otras zonas de Cataluña, como es el caso de Tarragona.

Agustí Maure ha hecho estas declaraciones en el seminario de eficiencia energética que ha organizado la Fundación Gas Natural y en el que también ha participado el conseller de Economía, Antoni Castells, de quien depende el área de energía de la Generalitat.

Castells, en su discurso inaugural, no se ha referido concretamente al caso de Girona, pero ha señalado que “hay que poner objetivos a medio plazo, y si en algunos campos hemos avanzado mucho, y en eficiencia energética hemos avanzado bastante, en otros, como en renovables, hemos de redoblar el esfuerzo”.

“No puede ser que cada vez que hemos de hacer algo en serio en renovables encontremos resistencias por todas partes”, ha lamentado Castells.

El conseller de Economía catalán ha defendido que “no tendremos un país serio oponiéndonos por intereses partidistas a infraestructuras que el país necesita”.

“A veces las concesiones al populismo llevan a las no soluciones, ya que se quiere mantener la calidad de vida y reducir las emisiones de CO2 sin eficiencia energética o sin energías renovables”, ha criticado Castells.

Por su parte, el director de la Fundación Gas Natural, Pere Fàbregas, ha destacado que lo más importante que ha de hacer el mundo es potenciar la eficiencia energética, que es lo que verdaderamente servirá para luchar contra el calentamiento global, y ha resaltado que Barcelona tendrá un papel clave en la investigación de nuevos métodos para ahorrar energía.

Más información: ABC

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Dos emprendedores dan los primeros pasos para promover en Cataluña un proyecto de 25 megavatios que costará 68 millones de euros.

Dos emprendedores catalanes, los hermanos Anna y Jaume Sués Caula, se han lanzado al proyecto más ambicioso en Cataluña en el negocio de la biomasa, es decir, el aprovechamiento de residuos agrícolas y forestales con fines energéticos.

Su reto es poner en marcha en tres años una planta de biomasa con una potencia instalada de 25 megavatios (MW) que requeriría una inversión de 68 millones de euros y generaría un centenar de empleos directos y 150 indirectos. Como alternativa, barajan una planta de 10 MW con una inversión de 25 millones de euros.

Anna, de 30 años, es investigadora de la Universidad de Eindhoven, en Holanda, y trabajó en el grupo cervecero Damm. Jaume, de 33, es un consultor con experiencia en firmas como Roland Berger y Valoris. Ahora están a la caza de inversores para un proyecto que consideran muy atractivo, sobre todo para quienes han invertido anteriormente en energía solar fotovoltaica.

La biomasa no arranca

Dentro de las energías renovables, la biomasa es el patito feo en España, especialmente en Cataluña, donde existen muy pocas plantas, todas de reducidas dimensiones; algunas más están en fase de tramitación, aunque también son pequeñas y en ocasiones se enfrentan al rechazo de grupos ecologistas.

Pese a su potencial económico y de generación de residuos forestales y agrícolas, Cataluña ocupa la séptima posición en el ránking de biomasa por comunidades en España, que lidera Andalucía.

Para los impulsores de la iniciativa, la clave de la viabilidad y rentabilidad del proyecto es el uso de una tecnología de biomasa de segunda generación. Frente a la combustión o quemado de los residuos de las plantas de primera generación, la nueva tecnología consiste en un proceso de conversión termoquímica por gasificación que da directamente como resultado la producción de electricidad, con un “impacto medioambiental prácticamente nulo”.

¿Cómo funcionan estas plantas? En la primera etapa los residuos se trituran y se reduce su humedad; en la segunda se convierten en gas sintético, y, en la tercera, el gas se quema y el calor generado se utiliza para producir energía eléctrica a través de un ciclo combinado de gas–vapor.

Anna Sués explica que las plantas de biomasa de segunda generación de países como Alemania, Suecia, Finlandia y Austria obtienen unos rendimientos energéticos que oscilan entre el 30% y el 45%; esta tasa es el cociente entre la energía generada y el poder calórico de los residuos consumidos. En cambio, el rendimiento de las plantas de combustión, que son las de mayor implantación en España, se sitúa entre el 15% y el 25%.

En la futura planta catalana, el rendimiento energético podría superar el 50%.

Con este escenario se calcula una rentabilidad de la inversión del 12% –del 11% para la opción de 10 MW– en un plazo de 15 años, durante el que no existe riesgo de desaparición de las ayudas estatales a la venta de electricidad.

Con estas credenciales, los emprendedores han iniciado la búsqueda de inversores para financiar el proyecto, que se desglosaría en 30 millones de fondos propios y 38 millones de euros de deuda bancaria. Paralelamente, negocian una alianza con una ingeniería de energías renovables y acuerdos para el aprovisionamiento de residuos.

Emplazamientos

Las ubicaciones que ofrecen más posibilidades de albergar la planta se encuentran en el eje Lleida–Tarragona y en el norte de Gerona, de acuerdo con los promotores, que destacan las ventajas del proyecto: desarrollo del medio rural, reequilibrio territorial y generación de empleo a través de una actividad que no es deslocalizable. “Además, colocaríamos a Cataluña en el lugar que le corresponde en el ránking de biomasa y a los 15 años le regalamos las instalaciones al Ayuntamiento de la localidad donde se ubique la planta”, dice Jaume Sués.

Más información: Expansión.com

energiarenovableUno de cada diez euros que invierta en los próximos años Red Eléctrica de España (REE) va a caer en Extremadura debido a la explosión de las energías renovables termosolares y eólicas, que necesitan de puntos de enganche para descargar en la red la electricidad que produzcan.

Son 400 millones de euros los que en cinco años va a gastar Red Eléctrica en subestaciones y tendidos, que incluyen las subestaciones llamadas a impulsar el tren de alta velocidad Madrid-Lisboa-Badajoz.

Extremadura, explica el presidente de REE, el ex ministro de Agricultura Luis Atienza, tiene unos objetivos «ambiciosos» en renovables, y está llamada a ocupar «un lugar importante en plantas termosolares».

3.500 megavatios

Esas inversiones van a permitir la evacuación anual de instalaciones con 3.500 megavatios de potencia, principalmente de origen renovable, que se suman a los 4.100 que ya existen en la Comunidad por vía hidroeléctrica (2.150) y nuclear (1.950).

Más información: HOY.es

energiarenovableSegún dos estudios recientes sobre el futuro de la energía eólica en España, todo indica que se esperan los mejores augurios para este tipo de energía. La energía eólica puede representar el 30% de la energía en España y se ha incrementado, desde el 2003 a la actualidad, un 226% los puestos de trabajo en la Unión Europea.

De acuerdo a los resultados obtenidos por un equipo de ingenieros de la Universidad de Zaragoza la energía eólica es técnica y económicamente viable y puede representar el 30% de la energía en España. De acuerdo a los resultados de un informe realizado por dos investigadoras de la Universidad de Alcalá (UAH) y de la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA), se desprende que ha habido un incremento de un 226% en los puestos de trabajo en la Unión Europea desde el 2003 hasta el presente. En ambos casos, puede decirse que el futuro de la energía eólica en España es sumamente favorable.

El equipo de la Universidad de Zaragoza ha desarrollado un método de cálculo que se basa en la aportación de diversas fuentes de energías. Los resultados han demostrado que es viable obtener un “mix energético”, tanto técnica como económicamente en el que la energía eólica aportaría el 30%, la energía solar el 20% y las turbinas de gas (biogás y gas natural) el 20%. El porcentaje restante se le adjudicaría a la energía hidráulica, a la energía geotérmica y a la biomasa (un 20% entre las tres), la energía de carbón (10%), en las que se debería intentar reducir el dióxido de carbono para reducir, a su vez, los efectos en el calentamiento global.

Más información: Erenovable.com

La Unión Europea presentará esta semana una plan para fomentar la investigación energética centrado especialmente en el desarrollo de las energías renovables, según un informe al que ha tenido acceso la agencia Reuters. E.ON y Gamesa aparecerían entre las empresas beneficiadas.

Fruto de este aumento, el proyecto estará dotado con 8.000 millones de euros anuales durante los próximos diez años, según los datos que maneja la agencia de noticias.

Gran parte de la inversión total (16.000 millones de euros) será destinada a la energía solar, aunque también saldrán beneficiadas la eólica, la nuclear y los biocombustibles y la biomasa.

El proyecto, que busca reforzar la competitividad de Europa frente a Estados Unidos y Japón en el ámbito tecnológico, se centrará en ámbitos como la físcia, la química, la nanotecnología y la biotecnología, destinados a “encontrar una nueva y mejor forma de producir y consumir energía”.

Según recoge Reuters en su información, después de tener acceso al documento que ultima la Comisión Europea, entre las empresas favorecidas por estas inversiones figurarían, entre otroas que no cita, la alemana E.ON y la española Gamesa.

Las acciones de Gamesa, en cambio, cotizan esta tarde a la cola del Ibex, con recortes del 2%. Por el contrario, otra empresa de energías renovables como Solaria destaca al frente del Mercado Continuo, con un 7% de revalorización.

Más información: Expansión

scotpower_renew_logo_200wLa filial británica de Iberdrola Renovables, Scottish Power Renewables, ha iniciado las obras de construcción del parque eólico de Arecleoch, cerca del Barrhill, en el condado escocés de South Ayrshire (Escocia), que contará con una potencia instalada de 120 megavatios (MW), anunció en un comunicado.

El parque producirá energía limpia para abastecer a 67.000 hogares británicos y cubrirá una extensión de 24 kilómetros cuadrados. En una primera fase se acometerán las obras de infraestructura en 65 kilómetros de carreteras y caminos para transportar los 60 aerogeneradores hasta su ubicación.

Posteriormente, se instalarán cientos de kilómetros de cable para conectar las turbinas a la red eléctrica. ScottishPower Renewables prevé que en este proyecto trabajen más de 200 personas.

El comienzo de la construcción de Arecleoch que será uno de los mayores parques eólicos de Escocia, refleja, a juicio de la empresa, su compromiso por invertir en energías renovables en el Reino Unido.

En Escocia, Iberdrola ya cuenta con el mayor parque eólico terrestre de Europa, Whitelee, con 322 MW instalados, una potencia que se duplicará en los próximos años hasta alcanzar los 600 MW.

Al cierre del primer semestre de 2009, la compañía disponía en Reino Unido de una potencia instalada de 790 MW, un 48,8% superior a la del mismo periodo del año anterior. Asimismo, contaba con una cartera de proyectos de 5.018 MW en el país.

Más información: EuropaPress

Cartera_eolica_FersaLa compañía de energías renovables Fersa ha decidido aumentar su presencia en la sociedad que promueve su parque eólico en Estonia.

La empresa catalana comunicó ayer a la CNMV que ha elevado su participación en Öu Est Wind Power desde el 75% al 93,12% a través de una ampliación de capital de 13,4 millones de coronas estonas (857.000 euros). El resto del accionariado está en manos de un socio local.

En el país báltico Fersa promueve un parque eólico con una potencia de 75 megavatios (MW) entre las localidades de Päite y Vaivina. Está previsto que las obras comiencen durante el primer trimestre de 2010. La primera fase del proyecto tendrá una potencia de 62 MW y concluirá en 2011.

El parque eólico de Estonia supondrá una inversión de cien millones de euros y se convertirá en el mayor complejo de este tipo en el Báltico. La producción anual prevista es de 189 gigavatios (GWh).

Fersa registró una cifra de negocio de 10,96 millones de euros en el primer semestre de 2009, un 19,26% más que en el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, la empresa tuvo unos números rojos de 139.000. Además del parque eólico de Estonia, Fersa tiene proyectos en Panamá, China, Polonia e India, donde promueve dos instalaciones de la mano de su principal accionista, Enhol, que controla el 22,4% de la empresa catalana.

El grupo presidido por José María Roger subió ayer en bolsa un 0,94%. Las acciones cotizan a 2,14 euros.

Más información: Expansion.com