Las cenizas procedentes de la producción de energía eléctrica en las plantas de biomasa serán aprovechadas a partir de ahora para la construcción de los taludes de las carreteras. La fórmula consiste en aprovechar el material de la quema de los restos de la poda del olivar y del alpejuro de las almazaras. Así lo aseguran desde la Consejería de Obras Públicas de la Junta, que está experimentando con este material en la Autovía del Olivar a su paso por la provincia de Jaén.

Los primeros ensayos se están realizando en el tramo entre el enlace oeste de Baeza con el enlace norte de Puente del Obispo de dicha autovía. El delegado provincial de Obras Públicas y Transportes, Rafael Valdivielso acudió ayer a visitar las obras y aseguró que «este estudio se incluye dentro del desarrollo de nuevas tecnologías sostenibles que permitan el uso de materiales cuyo destino habitual ha sido el vertedero y que, a la vez, minimicen las afecciones al medio ambiente por la construcción de infraestructuras» destaca.

El tramo elegido se trata de una zona geológicamente complicada para la construcción de infraestructuras, debido a la presencia de arcillas y margas que hacen que el suelo sea tendente a las deformaciones y a los deslizamientos, sobre los que es necesario hacer una intensa labor de estabilización y mantenimiento.

Este proyecto de innovación es producto de un convenio suscrito entre la Junta, la Diputación Provincial de Jaén y la empresa SACYR y cuenta con la participación de las universidades de Jaén y Granada.

Más información: Ideal.es

Gas Natural, la empresa catalana que acaba de completar la adquisición de Unión Fenosa, apostará en el futuro por acercar la producción eléctrica a los centros de consumo, en detrimento de los grandes territorios generadores de energía, entre los cuales en el sistema peninsular destaca Galicia. La compañía que preside Salvador Gabarró defendió esta tesis en un congreso celebrado esta semana en Madrid, en el que se analizaron modelos alternativos de generación eléctrica que atiendan con mayor calidad, seguridad y eficacia las necesidades de los usuarios, para lo que se considera necesaria una mayor cercanía con el consumidor final.

La eléctrica de origen gallego presentó en el congreso sus proyectos de cogeneración, microgeneración y gestión energética. Según recordó la propia Gas Natural, actualmente «la electricidad, como forma de energía más útil, se produce en grandes instalaciones, partiendo de diversas fuentes de energía que son transformadas para el transporte hasta su consumo final». Frente a este «modelo tradicional e ineficiente -continúa la empresa-, surge otro en el que la generación de energía se acerca al consumidor». Esta alternativa «es la generación distribuida: la generación, almacenamiento y administración de los recursos energéticos en los lugares de consumo, para satisfacer las necesidades de los usuarios con mayor calidad».

Esta aproximación de la producción al usuario final se puede hacer, según Gas Natural, «con tecnologías convencionales, como la cogeneración, o con aquellas que incorporan energías renovables, como la fotovoltaica, la eólica, la termoeléctrica, el aprovechamiento de residuos a través del biogás o la geotérmica».

Más información: Lavozdegalicia.es

planta-biomasa-pellets-energias-alternativas-limpias-biocombustible-eficiencia-energetica-ahorro-calefaccionLas llamadas energías limpias son también una fuente generadora de actividad económica. La empresa gijonesa Jomasa construirá en Burgos una planta de «pellets» con capacidad para producir 80.000 toneladas al año de este material procedente de los residuos del bosque y que surte a las calderas de biomasa para producir energía. El proyecto representa la primera incursión de la firma gijonesa en el mercado de las energías renovables e incluye una inversión aproximada de nueve millones de euros, con la previsión de crear entre 27 y 30 puestos de trabajo para una instalación totalmente automatizada que funcionará las 24 horas del día a tres turnos.

Una caldera alimentada con «pellets» reduce a la mitad el gasto en combustible para la calefacción y el agua caliente. El consejero delegado de Jomasa, Joaquín García, explica así la proporción: «Un año de “pellets” son seis meses de gasóleo». Como ventajas de esta nueva fuente de energía limpia, García añade que se trata de un recurso inagotable, no genera problemas de almacenamiento, es inodoro y no entraña riesgos de emisiones. «Tenemos una dependencia excesiva del gas y del petróleo, pero no sabemos lo que va a pasar en el futuro», subraya el directivo, satisfecho del despertar español hacia la biomasa.

En 2006 se fabricaron 30.000 toneladas de «pellets» en todo el país; en 2007 fueron 95.000 y en 2008 se alcanzaron las 160.000 toneladas, el equivalente al consumo de unos 30.000 hogares. Teniendo en cuenta que una vivienda de tamaño medio emplea cinco toneladas al año de estas pequeñas pastillas de madera, las perspectivas de futuro son muy halagüeñas frente al previsible agotamiento de los combustibles fósiles.

Quince edificios del barrio ovetense de Buenavista ya lo han probado y comparten desde hace un año una caldera alimentada con «pellets». Para ellos el gasto en combustible para la calefacción y el agua caliente se ha reducido a la mitad: han bajado más de 200.000 euros al año. Los países nórdicos, Reino Unido, Austria, Italia y Alemania llevan años aprovechándose de las ventajas de la biomasa. En España, ayuntamientos y particulares han comenzado a incorporar calderas alimentadas por «pellets».

Más información: Lne.es

¿Todo renovables?

21 octubre 2009

mix_de_generacion_energias_renovables_futuro_energetico_sostenibilidadEl uso de fuentes de energía renovables para la generación eléctrica permite evitar la utilización de combustibles (con la excepción de la biomasa) así como la emisión de CO2 y otros gases contaminantes; representa, por tanto, una contribución decisiva para alcanzar los objetivos de ahorro de recursos energéticos, protección medioambiental, reducción de la dependencia exterior en el abastecimiento de combustibles y diversificación del mix de generación.

Los compromisos suscritos por España con la UE para 2020 ya son lo suficientemente exigentes

Pero, al mismo tiempo, supone un sobrecoste para la generación eléctrica (en relación a la generación convencional) e impone nuevas exigencias a la gestión de la fiabilidad del sistema y a la arquitectura y tecnología de las redes de transporte y distribución que se traducen en costes suplementarios para el sistema eléctrico. Por otro lado, si el peso de las energías renovables en el mix de generación fuese muy elevado se requerirían cambios significativos en la regulación y funcionamiento de los mercados eléctricos.

La introducción de las energías renovables en la generación eléctrica exige, por tanto, elegir la combinación óptima (renovables y no renovables) en el dilema entre la contribución de las energías renovables al logro de los objetivos de sostenibilidad y seguridad del sistema energético y el sobrecoste que implica para el sector eléctrico; además, el calendario de incorporación deberá acompasarse a la integración de las necesarias innovaciones tecnológicas tanto en generación como en transporte, distribución y almacenamiento, y, por supuesto, a un proceso de sustitución del parque de generación actual justificado bien por razones económicas, bien por imperativos de seguridad o medioambientales.

El objetivo de un mix de generación con un peso significativo, pero limitado, de las energías renovables suscita un amplio consenso, aunque implique un sobrecoste. Además, nuestros compromisos con la Unión Europea exigen que el año 2020 la presencia de energías renovables en el balance energético español alcance el 20% lo que requerirá un peso del 40%/45% de dichas energías en el mix de generación eléctrica (en 2008, esta cifra alcanzó ya un 24% en España). Resulta discutible, sin embargo, la opción, defendida por algunas instituciones y expertos, de fijar como meta a largo plazo para la política energética alcanzar un sistema eléctrico con un 100% de energías renovables en su mix de generación.

Más información: Elpais.com